La conciliación, un derecho pendiente para madres con hijos con diversidad funcional

El testimonio de Anna Perich evidencia las renuncias laborales de las mujeres cuidadoras en las comarcas de Girona.

Imagen genérica de una madre sosteniendo la mano de un niño con diversidad funcional en un entorno doméstico.
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Imagen genérica de una madre sosteniendo la mano de un niño con diversidad funcional en un entorno doméstico.

La ampurdanesa Anna Perich ha denunciado este 8 de marzo en Girona que la conciliación laboral sigue siendo un lujo inalcanzable para muchas mujeres con familiares dependientes a su cargo.

La trayectoria de Perich es un ejemplo de la complejidad de los cuidados. Madre biológica de un hijo de 26 años y madre de acogida de una niña con autismo, también cuida de sus padres, uno de ellos con Alzheimer. Esta situación la obligó a dejar el sector privado, especialmente el turismo, por la incompatibilidad de horarios.

"Si eres madre, quieres trabajar, tienes hijos pequeños y estás sola, es casi imposible."

Anna Perich · Madre e integradora social
Para sobrevivir laboralmente, Anna optó por la función pública para acceder a reducciones de jornada. Aun así, su día a día implica desplazamientos entre Figueres y Girona, coordinando terapias e ingresos hospitalarios de su hija, quien requiere vigilancia constante.
La protagonista critica que el sistema obliga a las mujeres a elegir entre su profesión y la maternidad, denunciando que muchas empresas aún cuestionan la capacidad de las cuidadoras, forzándolas a pausar sus carreras.