El cielo de mayo promete un espectáculo para los observadores, con una agenda astronómica cargada de eventos. La primera cita importante será la luna llena que alcanzará su punto álgido el 1 de mayo a las 19.23 horas. Aunque su máximo esplendor será de día, la noche ofrecerá una visión clara y brillante de este fenómeno.
Uno de los momentos más esperados será el pico de las eta acuáridas, una lluvia de meteoros que tendrá lugar la noche del 5 al 6 de mayo. Este fenómeno está vinculado a los restos del cometa Halley, y en condiciones óptimas, se podrían observar hasta 50 estrellas fugaces por hora. Sin embargo, la luna menguante podría reducir su visibilidad este año.
Avanzado el mes, entre el 9 y el 16 de mayo, la luna nueva proporcionará cielos más oscuros, condiciones ideales para captar las eta acuáridas restantes, que se mantendrán activas hasta el 28 de mayo. Esta ausencia de luz lunar favorecerá la observación de meteoros más tenues.
El mes culminará con una segunda luna llena el 31 de mayo, conocida popularmente como "luna azul". Esta denominación no hace referencia a un cambio de color, sino que indica la presencia de dos lunas llenas en un mismo mes natural, un hecho poco común dada la duración del ciclo lunar. Para disfrutar plenamente de estos eventos, se recomienda alejarse de la contaminación lumínica y buscar lugares con una visión clara del cielo.




