La movilización, que comenzó alrededor de las tres de la madrugada, obligó a cortar la circulación en ambos sentidos de las dos vías principales, convirtiendo el tramo de confluencia entre la AP-7 y la N-II en Pontós en un punto habitual de protesta del sector agrario. Los agricultores, que accedieron a la autopista abriendo un paso lateral, prevén mantener el bloqueo de manera indefinida hasta que se retire el acuerdo con el Mercosur.
“"Hay que tener en cuenta que aquí llegarán alimentos del Mercosur producidos con productos que aquí son ilegales. ¿Qué gobiernos tenemos que utilizan la alimentación y el sector primario como moneda de cambio?"
El sector agrario denuncia que el acuerdo permite la entrada masiva de productos agrícolas y ganaderos elaborados con elementos prohibidos en la Unión Europea, como ciertos pesticidas o las hormonas de crecimiento. Esta situación, sumada a los costes laborales mínimos y la falta de controles, supone una "competencia desleal" para los agricultores locales, poniendo en riesgo la soberanía y la seguridad alimentaria.
Los agricultores reclaman la implementación de cláusulas espejo, que exijan a los productos importados las mismas condiciones de seguridad y producción que a los cultivados localmente. También piden una Política Agraria Común (PAC) "fuerte" y critican los incumplimientos de los acuerdos firmados en Cervera con el Govern, que consideran que han quedado en "papel mojado".




