El retroceso en el uso exclusivo es especialmente notable en el ámbito de las amistades, donde solo el 15% de los ciudadanos habla únicamente en catalán, una cifra que contrasta con el 31% que lo hace solo en castellano. Hace dos décadas, ambas lenguas empataban en este contexto. Como lengua principal (exclusiva o dominante), el catalán se sitúa por debajo del 30% con las amistades, muy por detrás del 41,7% del castellano.
El catalán ha perdido su condición de lengua mayoritaria en todos los contextos analizados, incluyendo el pequeño comercio, la banca y el personal médico, donde era predominante hace dos décadas.
La caída es generalizada. En el entorno del personal médico, el uso exclusivo del catalán ha descendido drásticamente del 41% al 26%. También se observa una fuerte bajada en el entorno bancario y el gran comercio. Además, la encuesta señala una caída en la predisposición a mantener el catalán cuando el interlocutor cambia al castellano, pasando del 18,5% al 13,2% de los hablantes.
Por territorios, las zonas con mayor uso exclusivo del catalán siguen siendo las Terres de l'Ebre (66,5%) y la Catalunya Central (59,6%). Sin embargo, destacan las mayores caídas en las comarcas de Girona y Ponent, con retrocesos de más de 25 puntos porcentuales. En Girona, el uso habitual del catalán ha pasado del 70% al 45% de la población en veinte años.




