La aparición de cabellos blancos, o canicie, es uno de los signos más visibles del envejecimiento y ha sido objeto de mucha especulación, especialmente tras el cambio radical en la cabellera del expresidente Barack Obama durante sus ocho años de mandato. Científicamente, las canas son pelos sin melanina, el pigmento derivado de la tirosina que da color al cabello.
Cuando los melanocitos, las células encargadas de producir este pigmento, dejan de funcionar, el cabello se vuelve blanco. El doctor Manuel Ballesteros, dermatólogo especialista, señala que las personas de raza blanca y amarilla suelen verse afectadas antes, entre los 30 y los 40 años, mientras que a las personas de raza negra les afecta a partir de los 45 años.
“"La pérdida de melanina, la pérdida del pigmento de nuestro cabello, es un proceso natural, que como muchos problemas de la medicina es multifactorial."
Más allá de la genética, que influye en condiciones como la poliosis, factores como una dieta pobre en antioxidantes, el tabaquismo (que incrementa hasta cuatro veces las probabilidades) y enfermedades autoinmunes como la alopecia areata o la anemia perniciosa también aceleran la canicie.
El estudio de Harvard profundizó en el papel del estrés físico o emocional, concluyendo que la activación de los nervios simpáticos libera noradrenalina, provocando una pérdida rápida y permanente de las células madre melanocitarias del folículo piloso. Para prevenirlo, los expertos recomiendan hacer deporte, evitar ultraprocesados y consumir alimentos ricos en catalasa, como el aguacate o la cebolla.




