La caída de las cifras ha sido generalizada, superando los registros habituales para la época. La localidad de Das, en la Cerdanya, marcó el mínimo absoluto con -13,7 ºC, seguida de cerca por Puigcerdà con -10,6 ºC.
La mayoría de capitales de comarca han registrado temperaturas bajo cero, confirmando la intensidad del episodio de frío polar que afecta al territorio.
En la capital del Gironès, la ciudad de Girona, el termómetro cayó hasta los -7,2 ºC. Otros puntos destacados incluyen Sant Pau de Segúries (Ripollès) con -8,5 ºC y Olot (Garrotxa) con -6,9 ºC.
La ola de frío no solo ha afectado a las comarcas gerundenses. En el resto de Catalunya, se han visto registros extremos como los -11,3 ºC de Viella en la Vall d’Aran. Incluso en el área metropolitana de Barcelona, el Observatori Fabra alcanzó los -1,8 ºC, con localidades como Badalona y l’Hospitalet de Llobregat rozando el cero.




