El volumen de agua embalsada en las cuencas internas de Cataluña registró el mayor aumento en un año natural del último cuarto de siglo durante 2025. La diferencia entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025 fue de 47,65 puntos porcentuales, pasando del 33% a superar el 80% de capacidad.
Según datos de la Agencia Catalana del Agua (ACA), solo los años 2018 y 2008 presentaron contrastes tan destacados, coincidiendo este último con el final de una gran sequía. Estas cifras permitieron que las cuencas internas cerraran el año con el tercer mejor dato de la década.
Las últimas lluvias y nevadas han mantenido el crecimiento durante la primera semana de 2026, situando el total por encima del 85%. El aumento de las últimas dos semanas equivale al consumo de más de tres meses en toda Cataluña. Embalses clave como Sau superan el 81% y Susqueda rebasa el 96%, lo que obligó a activar un proceso de desembalse controlado.
El contraste es impresionante si se compara con el mínimo alcanzado durante la sequía: en marzo de 2025, el embalse de Darnius-Boadella contenía solo el 11% de su capacidad.
A pesar de la abundancia actual, la Generalitat mantiene un alto rendimiento de las desalinizadoras (la de El Prat al 70% y la de Blanes al 50%) para conservar el agua de los embalses tanto como sea posible, anticipándose a la próxima sequía.




