La investigación reveló que el grupo criminal había obtenido un beneficio estimado de hasta 100.000 euros, cobrando entre 450 y 800 euros por cada registro. Los detenidos falsificaban contratos de alquiler, utilizando a propietarios que no estaban al tanto como arrendadores.
La trama utilizaba los empadronamientos fraudulentos para facilitar el acceso a servicios administrativos y sanitarios, vulnerando los derechos de los ciudadanos extranjeros y haciendo uso fraudulento de la Seguridad Social.
Estos documentos falsos se utilizaban para solicitar el empadronamiento en los ayuntamientos, permitiendo posteriormente registrar a otras personas en situación irregular, en su mayoría inmigrantes procedentes del sur de Asia.
Los Mossos detectaron situaciones extremas en varios domicilios de la comarca, como una vivienda donde figuraban 19 personas empadronadas y otra con 15. En total, 29 propietarios fueron víctimas de la suplantación de identidad en municipios como Montgat, Tiana, Vilassar de Mar, el Masnou, Premià de Mar y Teià.
Las detenciones se llevaron a cabo el 15 de diciembre en Santa Coloma de Gramenet, Parets del Vallès, Gavà y Barcelona. Los arrestados pasaron a disposición judicial el 17 de diciembre en el juzgado de guardia de Mataró, acusados de falsedad documental, estafa y delitos contra la Seguridad Social.




