La presencia de microplásticos se ha enquistado en los ecosistemas acuáticos, siendo los ríos uno de los más dañados por la acción humana. El objetivo de la ACA es radiografiar la situación por primera vez en Catalunya, ya que cientos de zonas húmedas y espacios naturales de España ya presentan concentraciones preocupantes de este material.
Se han escogido 54 puntos de muestreo en cuencas fluviales clave, incluyendo el Llobregat, el Ter, el Muga, el Tordera, el Fluvià, el Besòs, el Segre y arroyos como el de Rubí. La empresa escogida deberá priorizar las cabeceras (con menos presiones externas) y las zonas cercanas a las depuradoras para evaluar la eficacia de los filtros.
“"Detectar microplásticos en los ríos es crucial, ya que estos espacios funcionan como autopistas que tienen capacidad para transportar la contaminación desde las ciudades y zonas agrícolas hasta el mar."
El estudio tomará 123 muestras durante tres campañas que durarán 14 meses. Tras el análisis, se prevé que los resultados finales se presenten 23 meses después del inicio del censo. Se buscarán partículas de polímeros sintéticos como el polietileno, el polipropileno y el poliestireno, con tamaños de entre 0,1 micrómetros y 1,5 milímetros.
Esta iniciativa se enmarca en el nuevo decreto de aguas residuales, que obliga a activar sistemas de saneamiento más precisos. El objetivo futuro es que las estaciones de depuración cuenten con tratamientos terciarios para dejar el agua en un estado “prepotable” antes de devolverla al río.




