La suspensión se produce después de un desprendimiento que tuvo lugar el viernes por la tarde en la R1, entre Maçanet y Tordera, obligando a cortar la línea hasta Blanes.
El Departamento de Territorio de la Generalitat ha confirmado la situación, asegurando que se mantienen los servicios alternativos para garantizar la movilidad de los usuarios afectados, a pesar de la interrupción del servicio ordinario.
Las partes implicadas, incluyendo los operadores Renfe y Adif, iniciaron una reunión de urgencia el viernes a las 19 horas. Se han emplazado a un nuevo encuentro en la sede del departamento el sábado a las 9 de la mañana para buscar soluciones y reanudar el servicio lo antes posible.




