La administración catalana responde así al malestar de alcaldes en el Montsià y el Baix Ebre. Localidades como Mas de Barberans registraron rachas de 146 km/h. Según la consellera, el envío de avisos se realiza con rigor y basándose en las previsiones técnicas de cada momento, buscando siempre la protección civil.
“"En cada momento se han tomado las decisiones que se debían tomar, siempre pensando en la seguridad de las personas."
El sistema de alertas se activó el sábado por la mañana en el sur de Catalunya y se amplió después al Pirineo y al Alt Empordà. Paneque ha subrayado que la crisis climática está agudizando estos fenómenos, lo que obliga a una respuesta rápida que no siempre permite tiempos de reacción pausados.




