Santa Bàrbara vive una Navidad marcada por el miedo debido a una ola de robos

La concentración de nueve hurtos antes de las fiestas generó una gran angustia, especialmente entre las personas mayores y los vecinos que viven solos.

Imatge genèrica d'una porta d'habitatge amb signes d'haver estat forçada o amb un pany trencat, simbolitzant un robatori.

Imatge genèrica d'una porta d'habitatge amb signes d'haver estat forçada o amb un pany trencat, simbolitzant un robatori.

El municipio de Santa Bàrbara (Montsià) sufrió una ola de nueve robos concentrados justo antes de las fiestas de Navidad, generando una profunda sensación de angustia e inseguridad entre los residentes.

El alcalde de Santa Bàrbara, Josep Lluís Gimeno, hizo balance de los hechos, señalando que, aunque el número total de robos (nueve) fue inferior al del año anterior (doce), la proximidad en el tiempo fue el factor clave para generar el temor colectivo.

"Este año hemos terminado con 9 robos y el año pasado tuvimos 12. Lo que sucede es que el año pasado estuvieron muy espaciados en el tiempo. Cuando está tan concentrado, genera esta angustia, sobre todo a las personas mayores y a la gente que vive sola."

Josep Lluís Gimeno · Alcalde de Santa Bàrbara
Los hurtos fueron especialmente violentos en algunos casos. El 16 de noviembre, durante la celebración de la Fira de l’Oli i la Mediterrània, una familia sufrió un robo con la puerta reventada. En otro incidente, una vecina fue víctima de un hurto en el parking de un supermercado, donde los ladrones lograron hacer transferencias bancarias por valor de 4.500 € antes de que el banco las bloqueara. Otra víctima relató cómo el 6 de diciembre encontró su casa “un desorden” después de estar fuera menos de veinte minutos.

Yo ahora siempre que me voy de casa tengo temor. Cuando llego a casa, siempre tengo pánico. Miro las puertas y dentro de los armarios. Tengo temor.

Ante la situación, el Ayuntamiento de Santa Bàrbara activó un dispositivo especial de seguridad, reforzando la presencia de los Mossos d’Esquadra y los vigilantes municipales. Este operativo se mantuvo durante las fiestas de Navidad, periodo en el que no se registraron nuevos robos. La situación también llegó al Parlamento, donde la diputada Irene Negre (Junts per Catalunya) reclamó medidas urgentes, destacando la preocupación por la falta de cobertura móvil en el municipio.
A pesar de la estabilización temporal, el impacto emocional persiste. Muchos vecinos cambiaron rutinas, dejando luces y televisiones encendidas para simular presencia. El alcalde Gimeno aseguró que no bajarán la guardia, aunque la calma actual es frágil, y el dispositivo de seguridad se mantendrá vigente hasta abril.
Compartir: