El emblemático Bar Coyote, un punto de encuentro clave en Sort y en el Pallars Sobirà, alcanza los 80 años de existencia el próximo 6 de junio. Su historia, llena de sacrificios, comenzó con Enric y Maria, los fundadores originales que bautizaron el establecimiento como Bar Esport.
Según la leyenda local, Enric, un apasionado lector de novelas del legendario Coyote, decidió renombrar el bar con este nombre para reflejar su identidad. A finales de los años 60, Rafael y posteriormente José, padres de la actual propietaria, tomaron las riendas del negocio, trasladándose desde las Alpujarras en busca de un futuro en Cataluña.
La familia de José y Encarna vivió años de gran dedicación, sin cerrar nunca el bar ni tomar vacaciones, mientras sus hijos estudiaban en la universidad. Posteriormente, Ana Maria, hija de los fundadores originales, ofreció a José y Encarna la oportunidad de comprar el local, un acuerdo que permitió a los padres de la actual propietaria endeudarse para reformar el bar y el piso superior.
Hoy en día, el Bar Coyote es conocido por platos como los calamares, los callos, el bacalao, los boquerones, los bocadillos y las bravas, siendo un punto de encuentro habitual para agricultores los días de mercado y feria, y un lugar para el vermut los domingos y festivos.
Actualmente, los dos hijos mayores de José y Encarna continúan al frente del negocio desde finales de los 90, adaptándolo a los nuevos tiempos sin perder la cultura del esfuerzo y la prioridad por los clientes, manteniendo viva la historia de este emblemático establecimiento del Pallars Sobirà.




