La demanda de regadío en el Segre duplica los recursos hídricos disponibles en la cuenca

El rechazo a la modernización del Canal d'Urgell y la expansión del Segarra-Garrigues elevan las necesidades de agua por encima de los 1.100 hm3 anuales.

Imatge genèrica d'un canal de regadiu obert en una zona agrícola de secà a la província de Lleida.

Imatge genèrica d'un canal de regadiu obert en una zona agrícola de secà a la província de Lleida.

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha alertado que las peticiones de agua para regadío en la cuenca del Segre superan el doble de los recursos disponibles, impulsadas por la expansión del Segarra-Garrigues y el rechazo a modernizar el Canal d'Urgell.

Los datos de estudios y registros de la CHE y del Ministerio de Agricultura indican que las demandas potenciales de regadío dependientes del río Segre se sitúan por encima de los 1.100 hectómetros cúbicos (hm3) anuales. Esta cifra contrasta con los menos de 750 hm3 que el río aporta anualmente a la altura de Rialb. Además, 132,5 hm3 están destinados a usos prioritarios, como abastecimientos urbanos (60 hm3) y caudal ecológico (72,5 hm3).
El aumento de la demanda se debe a tres factores principales. Por un lado, el rechazo de los regantes al plan de modernización del Canal d’Urgell, que habría permitido un ahorro de 105 hm3 anuales. Por otro lado, el desarrollo pendiente del Segarra-Garrigues hasta las 79.956 hectáreas previstas, que requeriría 322 hm3 adicionales. Finalmente, la demanda potencial de las ZEPAs (zonas de especial protección de aves) de los secanos de Lleida, que podría sumar 90 hm3 más.

"Se ha mantenido la tecnificación y aumento de la eficiencia de riego, por parte de autoridades y gestores del agua y del regadío, como medida principal de adaptación al cambio climático, creando la falsa expectativa de poder llegar a tener más productividad, a pesar de contar cada vez con menos recursos disponibles."

Alberto Fernández Llop · Responsable de Agua de WWF España
Este escenario de déficit crónico ha llevado a la CHE a incluir una advertencia en el Esquema de Temas Importantes (ETI) del próximo Plan Hidrológico del Ebro. El documento señala la necesidad de recoger escenarios de mayor eficiencia para garantizar la viabilidad del sistema Segre. Sin embargo, un estudio presentado en el Congreso Ibérico del Agua identificó el “efecto rebote” en catorce proyectos de modernización, incluyendo cuatro en la demarcación de Lleida, donde el aumento del consumo efectivo en las parcelas superó la reducción de pérdidas.
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