La operación, denominada 'Vent de Ponent', se desencadenó tras la denuncia presentada por tres propietarios de la comarca de la Noguera, quienes reportaron graves perjuicios en sus cultivos frutales, que se encontraban en plena fase de floración. La empresa investigada, con sede en Tarragona, fue contratada para aplicar fitosanitarios en parcelas de cebada mediante una aeronave no tripulada.
La aplicación de estos productos, posiblemente sin considerar las condiciones climatológicas, provocó que los fitosanitarios se dispersaran a las parcelas adyacentes. Estos campos, cultivados con árboles frutales, sufrieron daños significativos en su floración y, consecuentemente, en su futura producción.
El Equipo de Protección de la Naturaleza (EPRONA) de la Comandancia de la Guardia Civil de Lleida asumió la investigación. Como parte de la Operación 'Vent de Ponent', se tomaron muestras exhaustivas en colaboración con técnicos de Sanidad Vegetal de Cataluña. Estas muestras se recogieron tanto de las parcelas de cebada como de las zonas de frutales afectadas y se remitieron al Laboratorio Agroalimentario de Cabrils, en Barcelona, para su análisis.
Durante el transcurso de la investigación, el EPRONA verificó que la empresa carecía de la autorización necesaria para llevar a cabo aplicaciones de fitosanitarios mediante drones. Además, se constató que se utilizaron herbicidas cuya aplicación aérea está expresamente prohibida. Las diligencias correspondientes han sido entregadas en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Balaguer, en Lleida, para su tramitación judicial.




