El convenio establece una inversión de 12 millones de euros, de los cuales 6 MEUR provienen de la Generalitat y el resto del Ayuntamiento y el Estado. Entre las medidas clave se encuentra un Hub Cívico en el barrio de Balàfia, que ofrecerá 25 habitaciones y 3 viviendas de alquiler para fomentar la autonomía de personas vulnerables.
El proyecto ha encontrado oposición en sectores vecinales y partidos políticos como el PP, Vox y Aliança Catalana. El alcalde Fèlix Larrosa lamentó estas críticas, asegurando que no tolerará un debate político que “juegue con miedos” respecto a las personas sin hogar.
“"Nos enfrentamos a discursos de odio con polémicas vecinales y la instrumentalización política que se hace de ellas."
La implementación del modelo también incluye la intervención en la campaña agraria, destinando 16 pisos para temporeros y la construcción del CATemporers en la Creu del Batlle, con capacidad para 32 personas. Se prevé un CATemporers 2 para ampliar la oferta de alojamiento.
En total, el modelo de inclusión prevé la habilitación de 130 pisos de vivienda de inclusión en diversos barrios de Lleida, gestionados por la Paeria o entidades del tercer sector. Se estima que el plan podrá atender hasta 500 personas en la ciudad.




