La iniciativa nace con la voluntad de crear un servicio ferroviario digno que se adapte a las necesidades reales del territorio. Segun los estudios preliminares, la conexion podria dar servicio a unos 30.000 beneficiarios habituales y alcanzar la cifra de 700.000 viajeros al año, siempre que se ofrezca una frecuencia de entre siete y diez convoyes por sentido.
“"La oferta genera demanda y el objetivo es reducir la dependencia del coche."
El proyecto cobra especial relevancia ante el fuerte crecimiento industrial de la zona. Se calcula que en los proximos dos años se crearan 5.000 nuevos puestos de trabajo en el corredor de la autovia A-22. Esta pujanza economica esta tensionando el mercado de la vivienda y la movilidad, factores que hacen urgente una alternativa al transporte privado.
La propuesta tecnica definitiva se enviara en primavera a la Generalitat de Catalunya, al Gobierno de Aragon y al Ministerio de Transportes. El acuerdo entre estas tres administraciones es el principal reto para hacer realidad una infraestructura que pretende vertebrar un espacio economico que supera las fronteras administrativas.




