El actual pont dels Instituts, conocido históricamente como Pont Nou, representó un hito para la movilidad urbana en una época donde Lleida solo disponía del pont Vell para cruzar el Segre. La inauguración fue presidida por el entonces ministro de Obras Públicas, Gonzalo Fernández de la Mora, quien fue nombrado hijo adoptivo de la ciudad.
La obra fue ejecutada por la empresa Sorigué Zamorano SA con un presupuesto de 120 millones de pesetas. El proyecto incluía más de tres kilómetros entre el viaducto y los ramales de acceso, utilizando 10.000 metros cúbicos de hormigón y 720 toneladas de acero. Esta variante evitó que el tráfico entre Madrid y Barcelona cruzara el centro.




