La localidad de Torrefarrera ha completado la instalación de nuevas decoraciones en las dos rotondas situadas en la N-230. La intervención más visible son las grandes letras que forman el nombre del municipio, diseñadas para dar la bienvenida a los visitantes.
Según fuentes municipales, estas letras son "un reflejo de la personalidad del pueblo y una demostración de lo que significa para sus vecinos", tal como explicó el alcalde, Jordi Latorre. Además, incorporan un sistema de iluminación nocturna LED que permite exhibir diferentes colores.
Esta actuación se enmarca dentro de un proyecto más amplio de mejora del paisaje urbano que comenzó el año pasado y que prevé futuras intervenciones. Las letras de la rotonda sur tienen una longitud de 12 metros y una altura máxima de 1,37 metros, mientras que las de la rotonda norte miden 8 metros de largo y 1,2 metros de altura. También se ha añadido tierra decorativa en la zona. La inversión total para esta mejora ha sido de 45.000 euros.




