La operación, que ha contado con la participación de los Mossos d'Esquadra, la Guardia Urbana de Lleida y la Policía Nacional, se ha centrado alrededor de la Plaza del Depósito. Durante la actuación, se han identificado aproximadamente a 50 personas, resultando en la detención de una de ellas por un delito contra la salud pública.
Además de la detención, se han interpuesto varias denuncias. Dos personas han sido denunciadas por tenencia de armas blancas, que han sido confiscadas, y otras dos por infracciones relacionadas con la salud pública. La Guardia Urbana también ha sancionado a una persona por venta ambulante y a los responsables de un bar en la Calle Boters por cinco infracciones, principalmente por cuestiones de salubridad. La Policía Nacional, por su parte, ha realizado tres citaciones en materia de extranjería.
“"Este dispositivo nos permite identificar delincuentes multirreincidentes y, en caso de que se produzca un delito en la zona, tenerlos ubicados y poder detenerlos si se les considera responsables de algún ilícito penal."
El subinspector Rafa Melero ha justificado la elección de esta área del Centro Histórico, a pesar de no ser la de más robos, por el elevado número de quejas vecinales, denuncias por incivismo, la ocupación de la vía pública y delitos de receptación vinculados a la venta ambulante. El operativo ha movilizado a medio centenar de efectivos de los tres cuerpos policiales.
Las autoridades prevén continuar con este tipo de dispositivos para combatir la multirreincidencia, ya que, según Melero, "siempre han sido un éxito". El precedente más reciente fue en mayo del año pasado, alrededor del Eje Comercial, que permitió detener a varias personas con antecedentes por robos con violencia e intimidación.




