La movilización, impulsada por el Gremio de la Pagesia, desplegó más de un centenar de tractores en las carreteras catalanas, con el objetivo de detener la firma del acuerdo con el Mercosur. Los agricultores han asegurado que la protesta se mantendrá “indefinidamente” hasta conseguir evitar la firma, alertando que las decisiones tomadas en Bruselas “condenan al campo a la desaparición”.
“"Llegarán alimentos del Mercosur hechos con productos que aquí son ilegales. Qué gobiernos tenemos, que utilizan la alimentación y el sector primario como moneda de cambio."
Las protestas provocaron cortes importantes en la AP-7 entre Figueres y Vilademuls, y en la N-II en el Alt Empordà. En la demarcación de Lleida, los cortes se concentraron en la A-2 en Bell-Lloc d’Urgell y Golmés, y también se impidió el acceso al Puerto de Tarragona. También hubo afectaciones en el Coll d’Ares, punto de concentración transfronteriza con Revolta Pagesa.
El sector reclama la aplicación de las llamadas “cláusulas espejo”, que obligarían a los productos importados a cumplir las mismas condiciones sanitarias y ambientales que se exigen a los productores locales. La fecha clave para el acuerdo UE-Mercosur es este viernes, aunque su ratificación ha sido aplazada recientemente por las dudas de países como Italia y el bloqueo de Francia.




