La Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional tomó la decisión después de que venciera el plazo de tres meses concedido a las autoridades ecuatorianas. Estas debían garantizar de forma efectiva el derecho a la vida y a la integridad personal del reclamado, debido a la situación de violencia extrema que se vive en las cárceles del país.
Alcívar Bautista, conocido como el “comandante Willy”, de 36 años, enfrentaba dos procesos de extradición en España. Uno por su presunta implicación en el asalto a un canal de televisión de Guayaquil el 9 de enero de 2024, y otro por una supuesta extorsión a un ciudadano al que se le exigieron 20.000 dólares bajo amenazas.
La justicia española justificó la exigencia de estas garantías en la necesidad de asegurar que Ecuador adoptara medidas concretas, en línea con las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para proteger los derechos fundamentales de los reclusos.
La detención de Alcívar Bautista se produjo el 23 de octubre de 2024 en Segur de Calafell, junto a su hermano Álex Iván, alias “Ronco”, en una operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía de Ecuador. A la organización Los Tiguerones se le atribuye, además, el asesinato del fiscal ecuatoriano César Suárez, tiroteado días después de iniciar la investigación por el asalto al canal de televisión.




