La jornada de protesta, iniciada la madrugada del jueves, vio a más de un centenar de tractores bloquear la AP-7 y la N-II en Pontós, en el Alt Empordà. Paralelamente, unos sesenta vehículos convocados por Revolta Pagesa cortaron el acceso a la A-27 en el Puerto de Tarragona, una acción que se mantiene.
“"el corte será indefinido y se prolongará hasta que el gobierno español renuncie al acuerdo, que está previsto que se firme la próxima semana."
Los cortes se extendieron a otros puntos clave de la red viaria catalana, como la A-2 en Bell-lloc d'Urgell y Fondarella (en el Pla d'Urgell), la C-16 entre Berga y Olvan, la C-38 en el Coll d'Ares (en el Ripollès) y varias vías en Lleida y Tarragona. Los Mossos d'Esquadra han desplegado una fuerte presencia policial, especialmente en el tramo de Pontós, sin registrarse incidentes.
Aunque los agricultores concentrados en la AP-7 decidieron reabrir la circulación de vehículos ligeros por la N-II para no afectar a la ciudadanía, el paso de camiones sigue bloqueado. Los manifestantes señalan que el acuerdo con Mercosur permite la entrada masiva de productos agrícolas producidos con pesticidas y hormonas prohibidos en la Unión Europea, lo que supone una “competencia desleal”.
El sector reclama la no firma del acuerdo y la aplicación de cláusulas espejo, que obliguen a los productos importados a cumplir las mismas condiciones sanitarias y laborales que se exigen a los productos locales. También piden una PAC “fuerte” y controles sanitarios “realistas y adaptados al territorio”.




