Aunque el centro no se encuentra actualmente en peligro inminente de desaparición, ya que supera el umbral mínimo de cinco alumnos, las previsiones para el próximo curso obligan a actuar. Actualmente, el centro cuenta con siete alumnos, pero la salida de dos estudiantes de 6º de Primaria hacia el instituto dejaría la cifra en seis niños a partir de septiembre.
“"En una escuela pequeña es más fácil adaptarse a cada niño y ofrecer una educación realmente individualizada, algo que en los centros grandes es mucho más complicado."
Para facilitar la conciliación de las familias, este curso se ha implementado el servicio de comedor. La dirección del centro recuerda que el año pasado se vivió una situación crítica donde se temió por el cierre definitivo, un escenario que se ha logrado revertir.




