La explotación afectada, identificada gracias a los análisis preventivos dentro del radio de control, ha activado inmediatamente el protocolo sanitario vigente. Este protocolo exige el sacrificio de los 9.000 animales con el objetivo de contener y erradicar el brote detectado recientemente, junto con tareas de limpieza y desinfección.
A raíz de esta nueva detección, el Departamento ha establecido un nuevo radio de vigilancia de 10 kilómetros alrededor de la explotación. Esta ampliación incrementa el número de municipios afectados en cuatro más: Bellvís, La Fuliola, Linyola y El Poal, y obliga a inspeccionar cuatro explotaciones adicionales de acuerdo con los protocolos sanitarios vigentes.
En cuanto a la salud humana, se ha activado la coordinación con el Hospital Universitario Arnau de Vilanova para realizar el seguimiento preventivo de los trabajadores de las granjas incluidas en los radios de vigilancia. El Gobierno reitera que el consumo de carne de ave y de huevos no supone ningún riesgo para la salud de las personas.
Además de la gripe aviar, el Departamento continúa gestionando otras crisis sanitarias. Se abrirá un expediente sancionador por un caso de dermatosis nodular contagiosa (DNC) en una explotación que no completó la vacunación obligatoria antes del 31 de enero. También se mantienen los esfuerzos para contener la peste porcina africana (PPA), que acumula 47 casos detectados en jabalíes.




