El cambio en la capital del Urgell supone un hito relevante al tratarse del segundo municipio con más habitantes de Lleida. La sesión plenaria atrajo la atención de figuras políticas de primer nivel como Jordi Turull y Oriol Junqueras, evidenciando la trascendencia del relevo institucional.
A pesar de que la dirección nacional de la CUP desautorizó la alianza, el pacto local ha devuelto el poder a Junts. El nuevo ejecutivo municipal dispone de poco más de un año para ejecutar su programa antes de las próximas elecciones locales.
En clave catalana, el Govern ha retirado los presupuestos para ganar tiempo en la negociación con ERC. Para garantizar el funcionamiento de la administración, se ha validado un suplemento de crédito de casi 6.000 millones de euros destinados principalmente a costes de personal.




