El trágico descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrió el domingo en Adamuz, en la provincia de Córdoba. El acto celebrado en Tàrrega sirvió para expresar el más sincero pésame a las familias y amigos de las 39 personas fallecidas y el apoyo a las más de 150 heridas.
El minuto de silencio se llevó a cabo con la presencia de la alcaldesa, Alba Pijuan, varios concejales, trabajadores municipales y vecinos de Tàrrega, en un gesto de solidaridad colectiva con los afectados.
Un gesto de solidaridad colectiva con las familias afectadas por la catástrofe ferroviaria que ha conmocionado a todo el estado.
El accidente, que ha conmocionado a España, se produjo cuando un tren Iryo (que cubría la ruta Málaga-Madrid) descarriló y colisionó con un tren Alvia que circulaba en dirección contraria.




