La propuesta municipal para el barrio del distrito sexto, anunciada en otoño de 2025, incluía una quincena de actuaciones con un presupuesto total de 25 millones de euros, a financiar conjuntamente con la Generalitat. Las actuaciones se centraban en la rehabilitación estructural de viviendas, la mejora de la accesibilidad y la eficiencia energética, abordando la antigüedad de los edificios y la configuración de las manzanas.
Entre las mejoras previstas figuraban la renovación de equipamientos clave como la Ludoteca Margarida Bedós y la pista polideportiva, así como la recuperación de la titularidad pública de espacios privados de uso comunitario. También se habían planificado inversiones en pavimento, arbolado y alumbrado público.
“"El Plan de Barrios es una herramienta clave de inversión y dignificación de los barrios. La última vez que se hizo supuso la construcción, por ejemplo, de decenas de ascensores en comunidades de vecinos que no podían permitirse el coste de un ascensor."
A pesar del revés, el mismo Plan de Barrios prevé nuevas oportunidades. El president Salvador Illa adelantó que la segunda convocatoria se abrirá en primavera, enmarcada en una inversión global de 1.600 millones de euros, de los cuales 1.000 millones serán aportados por la Generalitat y 600 millones por los ayuntamientos.
De cara a futuras convocatorias, En Comú Podem ha instado al Ayuntamiento a ser “más ambicioso” y ampliar su propuesta, incluyendo rehabilitaciones en otras zonas de la ciudad que también necesitan inversión, como Can Puiggener, Ca n’Oriac y Torre-romeu.




