La historia de Can Bosch de Basea, la masía derribada en Terrassa

La antigua masía, que dio nombre al barrio de Can Jofresa, fue sustituida por edificios de viviendas a finales de los años sesenta.

Fachada de una masia catalana con ventana gótica y reloj de sol.
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Fachada de una masia catalana con ventana gótica y reloj de sol.

La masía de Can Bosch de Basea, situada donde hoy se encuentra la plaza de Can Bosc de Basea en el barrio de Can Jofresa de Terrassa, fue derribada a finales de los años sesenta para dar paso a nuevas edificaciones.

La masía que se puede ver en la imagen estaba situada en la actual plaza de Can Bosc de Basea, en el barrio de Can Jofresa de Terrassa. Fue derribada a finales de los años sesenta del siglo XX para edificar allí las torres de los pisos de “la carretera de Rubí” o de Can Jofresa. El cambio de nombre de la casa solariega y las tierras circundantes fue motivado por la facilidad de pronunciación para la población inmigrante prevista, creando así el nombre de Can Jofresa. Esta urbanización permitió crear una ciudad-jardín con unos 200.000 metros cuadrados de zonas verdes y libres.
Según explica el historiador Joaquim Verdaguer, la mayoría de las masías de Terrassa de los siglos XV y XVI fueron de nueva planta, surgidas de la transformación de nuevos espacios forestales en tierras de cultivo. El mas de Basea respondía a estas características, con una distribución arquitectónica propia del mas catalán del siglo XVI. Destacaba su fachada con una ventana gótica ornamental sobre la puerta principal, así como un reloj de sol.
La familia propietaria del mas de Basea eran molineros, y disponían de un molino cerca de la riera del Palau. Este molino, construido en el siglo XIII, fue derruído en 1878 con la construcción de la carretera de Rubí.