Las actuaciones se llevaron a cabo en las residencias Amanecer, el Cel de Rubí, Conxita Valls y Vitalia. El grupo, consciente de la sensibilidad de estas fechas para muchas personas mayores, quiso llevar calor humano y emociones positivas a través de la música y espectáculos llenos de color.
Estos encuentros tienen un valor tanto lúdico como social y humano, ya que ayudan a reforzar los vínculos entre generaciones y recuerdan a los residentes que siguen siendo parte activa de la comunidad.
Estos encuentros contribuyen significativamente al bienestar emocional de los residentes, ya que rompen la rutina diaria y ofrecen momentos de emoción y compañía, despertando recuerdos y sonrisas entre los asistentes.




