El objetivo anunciado el pasado noviembre de conseguir 300.000 euros para adquirir el inmueble donde opera desde hace más de diez años se ha cumplido con éxito. La campaña de préstamos participativos, impulsada por la respuesta ciudadana, quemó etapas rápidamente, permitiendo al colectivo solicitar la hipoteca y formalizar la compra después del verano.
“"O íbamos a por todas y lo tomábamos como una oportunidad para crecer o teníamos que asumir que nos echarían del local."
Este paso histórico coincide con el décimo aniversario de la entidad, que ha visto crecer su número de socios hasta los 387. Según Àlex Rosell, la decisión de compra fue un punto de inflexión después de que la propiedad comunicara en junio la voluntad de vender el edificio.
A pesar de haber alcanzado el hito inicial, Cal Temerari mantiene la campaña abierta con un nuevo objetivo de 400.000 euros. Estos fondos adicionales se destinarán a dar un salto cualitativo al espacio, incluyendo la instalación de un ascensor, la adecuación de una nueva sala y la ampliación de los espacios para acoger más entidades y actividades.




