La fiscalidad de las pensiones a debate: los jubilados exigen respeto y sentido común

La opinión pública en el Alt Empordà critica que el IRPF grave las pensiones contributivas como si fueran salarios activos.

Una mano grande sosteniendo una pila de monedas pequeñas, simbolizando la retención fiscal de las pensiones.

Generada con IA: Una mano grande sosteniendo una pila de monedas pequeñas, simbolizando la retención fiscal de las pensiones.

Los jubilados catalanes han manifestado su indignación por las altas retenciones del IRPF aplicadas a las pensiones contributivas, reclamando al Estado que reconozca sus derechos tras décadas de cotización.

La opinión subraya que las pensiones no deben considerarse una ayuda o una limosna, sino el dinero que los trabajadores han ganado y cotizado durante más de cuarenta años de trabajo. A pesar de haber cumplido con sus deberes fiscales toda la vida, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) continúa aplicando retenciones significativas cada mes.
Muchos pensionistas se preguntan con razón cómo es posible que una pensión contributiva pague impuestos casi como si fuera un sueldo normal, cuando ya no están en activo. La crítica se centra en el hecho de que se está cobrando lo que ya se pagó durante décadas, sin que las leyes fiscales tengan en cuenta esta realidad.

Un país que no respeta a sus jubilados es un país que no respeta su propia historia. Y esto, aquí en el Empordà, lo tenemos muy claro.

La demanda principal de los jubilados no es la eliminación total de los impuestos, sino la aplicación de sentido común y respeto. Se pide que se considere un mínimo exento de tributación más alto y que no se les trate como una simple caja registradora para cuadrar los números del Estado.
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