El sector primario catalán ha intensificado su pulso contra las instituciones, manteniendo varios puntos de bloqueo activos desde el jueves. Los cortes más destacados son los de la C-16 entre Berga y Casserres, los accesos al Puerto de Tarragona, y especialmente, el tramo de la AP-7 entre Borrassà y Vilademuls, y la N-2 en Pontós, ambos en el Alt Empordà, que se han declarado indefinidos.
“"Estamos muy decepcionados con el conseller. Hemos dicho que lo acompañaremos a Madrid y a Bruselas, pero no está haciendo caso del Parlamento, que está en contra del Mercosur."
Estas movilizaciones se producen después de que el acuerdo UE-Mercosur fuera ratificado en Bruselas el viernes, aunque la firma definitiva no se producirá hasta el lunes. Este pacto, que llevaba 25 años negociándose, creará la zona de libre comercio más grande del mundo, con un mercado de 720 millones de personas.
“"Están intercambiando la seguridad alimentaria por vender cuatro coches en Sudamérica."
En medio de la tensión, el consejero de Agricultura, Òscar Ordeig, defendió las bondades del Mercosur, argumentando que Catalunya, como país exportador, es quien más gana de los acuerdos comerciales. Sin embargo, la reunión con los representantes del sector en Reus no permitió acercar posturas, y los agricultores presentaron un ultimátum para finalizar las protestas: una reunión a tres bandas con la Moncloa.




