El ecosistema político de Andorra, conocido por su precisión en las apariencias, se ha visto alterado por la actividad de Naudi, uno de los rostros más visibles del Consell General. El empresario se dedica, en su tiempo libre, a la comercialización de imitaciones de modelos icónicos de marcas como Rolex, Audemars Piguet o Patek Philippe, fabricados por él mismo en un pequeño taller del Principado.
“"No tengo aspiraciones a presidir nada, ni el Consell ni el Govern. Si mis relojes me quitan reputación política, me da igual. El problema es que este mundo está lleno de envidiosos."
Esta práctica, que Naudi define como un 'hobby', ha sido recibida con gran malestar en la sociedad civil, política y empresarial andorrana. Fuentes del Principado califican el negocio como un 'suicidio reputacional', especialmente teniendo en cuenta que el sector del lujo y la relojería es un motor económico y de imagen exterior crucial para el país.
Carles Naudi, licenciado en Administración y Dirección de Empresas (ADE) y de 49 años, ha sido una figura clave en la política andorrana desde 2011. Su partido, CC, es la bisagra que asegura la gobernabilidad. Además, el apellido Naudi ya estaba previamente ligado a un escándalo: su familiar Càndid Naudi fue investigado y detenido en 2016 por el caso de blanqueo de dinero conocido como Diamantes de sangre.




