La sentencia en firme se produce después de que el procesado reconociera los hechos este miércoles tras un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y la acusación particular, que inicialmente solicitaban 38 años de cárcel. Además de la pena de prisión, se le imponen 8 años de libertad vigilada y una multa de 9.000 euros.
El hombre aprovechaba eventos familiares para cometer los tocamientos a las víctimas, que incluían a sus dos hijas, amigas de ellas y otros familiares. La sentencia también establece el pago de 43.000 euros en concepto de indemnizaciones para las siete víctimas.
“"Le he transmitido que tenía que aceptarlo porque se enfrentaba a muchos años de prisión y la prueba estaba bastante consolidada, había muchos testigos, informes médicos y, realmente, nos iba todo en contra."
Tras la vista, los Mossos d'Esquadra condujeron al hombre al centro penitenciario de Ponent, a la espera de que se resuelva su solicitud de traslado a la prisión de Quatre Camins, ya que actualmente reside en Barcelona. La defensa subrayó que el acuerdo evita la revictimización de las niñas, que no tuvieron que volver a declarar en el juicio.




