La ceremonia de despedida al sacerdote, que estuvo al frente de la parroquia durante 23 años, reunió a una gran cantidad de fieles. El obispo Casanova estuvo acompañado por una veintena de sacerdotes de Manresa y la comarca.
“"Profundamente enamorado de su ministerio, sirvió a la parroquia hasta más allá de sus fuerzas, a menudo olvidándose de sus limitaciones."
Durante la homilía, Romàs Casanova recordó los 68 años de sacerdocio de Corrons, subrayando que los recibió “como un don para servir a sus hermanos”. También puso en valor sus obras de “servicio y caridad a favor de todas las personas que llamaban a su puerta”.
“"Ha muerto un servidor de la ciudad de Manresa, del evangelio y de la Iglesia."
La emotividad del acto se vio reforzada por la música. Un familiar interpretó con el fliscorno el emotivo Cant dels ocells. Al final de la ceremonia, una portavoz de la parroquia de Crist Rei agradeció la labor de “Mn. Lau”, y una sobrina recordó su talante y su “humor fino”, antes de que el acto finalizara con la interpretación del Vilorai.




