El fallecimiento de Sergio Jiménez Ramos se ha convertido en el primer caso registrado en España de una persona que muere en directo mientras realiza un reto viral de internet. Su hermano, Dani, lo encontró inmóvil en la habitación con la webcam encendida y usuarios en línea que seguían la escena. En la mesa había una botella de whisky casi vacía y una cantidad considerable de cocaína.
“"Son gentuza que se aprovecha de los demás. Le pagaron cocaína y whisky para que se matara."
Según la versión familiar, los observadores en línea habrían pagado la botella de whisky y seis gramos de cocaína a Sergio para que los consumiera en menos de tres horas. La víctima, que estaba en tratamiento psiquiátrico y tenía problemas de drogodependencia, llevaba meses realizando estos videos, una práctica conocida como “mendicidad digital”.
El entorno del difunto señala al economista Simón Pérez Golarons, también residente en Vilanova i la Geltrú, como la persona que introdujo a Sergio en este tipo de desafíos autodestructivos. Pérez Golarons confirmó la muerte en su canal de YouTube, afirmando que la víctima "se metió seis gramos en tres horas".
Este fenómeno de la explotación de personas vulnerables a cambio de donaciones no es exclusivo de España. El pasado mes de agosto, el streamer Raphaël Graven Pormanove murió en Francia después de 12 días de vejaciones retransmitidas en directo en la plataforma Kick.




