La primera fase de la actuación, que se prolongará durante cuatro meses, afectará la banda mar entre las calles de Begues y de Jaume I. Durante este periodo, la calle de Pi i Margall pasará a tener doble sentido de circulación, con aparcamiento restringido solo en el lado mar.
Como medida provisional, se permitirá estacionar sobre la acera del lado montaña, específicamente entre las escaleras mecánicas y la calle de Roger de Flor. Además, los pasos de peatones actuales quedarán anulados, pero se habilitará un paso alternativo seguro para garantizar la movilidad de los vecinos.
“"Responde a las demandas de los vecinos y dignificará este eje tan importante de la ciudad, especialmente del barrio de Can Tintorer."
La reforma, gestionada por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) con una inversión de 3,1 millones de euros, busca transformar la avenida en un espacio más seguro y accesible. Las mejoras incluyen la ampliación de aceras, la creación de 43 nuevas plazas de aparcamiento en la calle de Roger de Flor, y la incorporación de un carril bici segregado.
Uno de los objetivos principales es el incremento de zonas verdes, con la plantación y mantenimiento de 119 árboles y la adición de 1.100 metros cuadrados de parterres naturalizados. Las obras se realizarán en cinco fases, siendo la última el asfaltado y los acabados finales.




