La intensa nevada registrada este fin de semana ha provocado un aumento significativo del peligro de desprendimientos en el Pirineo, según han informado los Bombers de la Generalitat. Esta situación se considera "bastante complicada" debido a la gran cantidad de nieve acumulada y los fuertes vientos.
“"El peligro de alud marcado es de tres sobre cinco y la gente le da una confianza excesiva."
El sargento de los Bomberos y jefe del Grupo de Actuaciones Especiales (GRAE), Eduard Sánchez, ha señalado que las zonas más críticas son el Vall d'Aran y el norte del Pallars. Sánchez detalló que los últimos episodios de nieve han dejado espesores de hasta 50 centímetros en cotas altas, lo que, combinado con el viento, facilita los desprendimientos espontáneos.
Los servicios de emergencia están especialmente preocupados por este domingo, ya que la mejora del tiempo podría provocar una mayor afluencia de personas a la montaña con un exceso de "confianza". Los Bomberos recuerdan la importancia de planificar las rutas, llevar los teléfonos cargados, comida, bebida y abrigo, ya que los aludes se pueden producir "en cualquier vertiente y en cualquier orientación" de forma natural.




