La medida, que no tiene fecha de finalización prevista, afecta directamente a miles de ciudadanos que utilizan la sierra para actividades recreativas. Queda totalmente prohibido pasear, correr o circular en bicicleta por el interior del parque, incluyendo zonas tan emblemáticas como la Carretera de les Aigües. El objetivo es evitar que el tránsito humano disperse a los jabalíes infectados o que el virus se desplace adherido a calzado o ruedas.
Además de la restricción en la montaña, el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido clausurar provisionalmente cerca de 40 espacios verdes y parques urbanos adyacentes. Entre los recintos afectados destacan el parque de l'Aqüeducte y los jardines de Rodrigo Caro, como medida preventiva para reforzar el cordón sanitario.
A pesar del bloqueo, existen excepciones para los cerca de 15.000 vecinos que residen en el parque, así como para trabajadores y alumnos de centros educativos. El Parque de Atracciones Tibidabo seguirá operativo, aunque se obliga a los visitantes a acceder exclusivamente por vías asfaltadas o mediante el funicular Cuca de Llum.




