El Bar Marsella de Barcelona, un escenario cinematográfico con casi dos siglos de historia

El local, conocido por su ambiente bohemio y su absenta, ha acogido numerosos rodajes de cine, televisión y publicidad.

Interior de un bar antiguo con una barra de madera y botellas vintage, iluminado con luz cálida.
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Interior de un bar antiguo con una barra de madera y botellas vintage, iluminado con luz cálida.

El Bar Marsella de Barcelona, un establecimiento con casi dos siglos de historia, se ha convertido en un punto de referencia para la industria cinematográfica, acogiendo múltiples rodajes de producciones nacionales e internacionales.

Conocido popularmente como el templo de la absenta y uno de los bares más antiguos de Barcelona, el Bar Marsella, fundado en 1820, ha sido testigo de numerosos rodajes. Según su actual responsable, el local ha sido cedido en múltiples ocasiones para producciones de cine, televisión y publicidad, consolidándose como un espacio emblemático de la ciudad.
Entre las producciones más destacadas, figura el episodio Barcelona, May 1917 (1992) de Las aventuras del joven Indiana Jones, donde el productor George Lucas y el director Terry Jones filmaron escenas clave. Durante este rodaje, Lucas insistió en la restauración de la barra original de 1820, un hecho que el responsable del bar recuerda como una anécdota significativa de la conexión con el equipo de producción.

"La barra de formica que había no les gustaba y yo les enseñé las piezas de mármol originales. Me dijeron: '¿Podemos recuperar estas?'. La barra tiene ahora esas piezas originales porque ellos las pusieron."

el responsable del local
El Bar Marsella también fue elegido por Woody Allen para varias escenas de su película Vicky Cristina Barcelona, aprovechando tanto los interiores como los exteriores del local. Otras producciones incluyen la comedia dramática Tardes de Gaudí (2001) de Susan Seidelman, un telefilme sobre la eclosión del feminismo llamado La dona del segle, y el videoclip Vampiros de Rosalía y Rauw Alejandro. Incluso, el director David Trueba utilizó el bar para su retrato de Eugenio en Saben aquell.
Además de las grandes producciones, el bar ha sido escenario de numerosos anuncios publicitarios y hasta de una ficción de Bollywood, Solo se vive una vez. Esta diversidad de rodajes subraya la importancia del Bar Marsella no solo como lugar de encuentro social, sino también como elemento vivo del patrimonio cultural y cinematográfico de Barcelona.