Este año, sus majestades atracaron en la Plaza del Portal de la Pau a bordo de la Golondrina María del Carmen. El cambio de embarcación, que rompe con la tradición de los últimos años, se realizó para rendir un “homenaje a la memoria de la ciudad”, según explicó el paje Gregori, en nombre de los Reyes, y el concejal de Cultura de Barcelona, Xavier Marcé.
Las Golondrinas son barcos turísticos emblemáticos que recorren la costa de la capital catalana desde la Exposición Universal de 1888. Estos barcos han estado activos durante más de cien años, y recientemente han incorporado rutas nocturnas por primera vez en su historia.
El pailebote Santa Eulàlia, que había sido la embarcación elegida anteriormente, forma parte de la flota del Museo Marítimo de Barcelona. Este velero histórico, declarado Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) por la Generalitat de Catalunya en el año 2011, se encuentra amarrado en el Moll de la Fusta.
“"La buena voluntad de la víspera de Reyes debe extenderse el resto de días, y los niños deben hacer gestos fáciles como dar las gracias o dar un abrazo, regalos que no se envuelven."
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, recibió a las majestades y les hizo entrega de la llave maestra de la ciudad, que abre todas las puertas. El Rey Melchor aprovechó la ocasión para pedir a los niños que la buena voluntad se extienda más allá de la víspera de Reyes, mientras que el alcalde reclamó que no haya más guerras en el mundo.




