La publicidad histórica que vuelve a circular en los trenes del metro de Barcelona

La restauración de los convoyes de las series 300 y 100 por el centenario del suburbano recupera anuncios de marcas icónicas.

Interior d'un antic vagó de metro amb rètols publicitaris verticals i horitzontals d'època.

Interior d'un antic vagó de metro amb rètols publicitaris verticals i horitzontals d'època.

TMB ha restaurado cinco trenes históricos de las series 300 y 100 para conmemorar el centenario del metro de Barcelona, recuperando los carteles publicitarios y avisos originales del siglo XX.

La iniciativa de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) para celebrar el centenario del metro ha permitido recuperar cinco trenes históricos, incluyendo los de las series 300 (en servicio desde 1924) y 100 (desde 1926). Estos convoyes, que circularon durante más de cinco décadas, han sido restaurados para mostrar reproducciones de carteles publicitarios míticos, muchos de los cuales pertenecen a marcas ya desaparecidas o que han cambiado radicalmente su imagen.
El tren de la serie 300, que inauguró el primer tramo del Gran Metro, exhibe carteles verticales de la tienda Santa Eulalia y de Chocolate Amatller, esta última fundada en Barcelona en 1797. También se encuentran carteles horizontales sobre las ventanas de marcas como Gallina Blanca (con el eslogan “caldo en cubitos”), Letona y Cacaolat, con su icónica imagen corporativa.
El coche 126 de la serie 100, conocido como “salón rodante” por su decoración modernista, muestra publicidad de la compañía Boira, especializada en aparatos eléctricos. En el interior, se pueden ver reproducciones de carteles de insecticidas Orion (“Por si las mocas”), lavadoras Elibamer (“La lavadora de máxima garantia”), Tintes Iberia y el logotipo histórico de la ovejita de Norit.

Conserve su billete hasta la salida. El documento de transporte, billete o tarjeta debe ser presentado al empleado que lo solicite. Consérvelo hasta la salida del autobús o del recinto del metro.

Más allá de los anuncios, el coche de la serie 100 también conserva adhesivos rectangulares originales con advertencias para los pasajeros, sellados por Transports Municipals de Barcelona y F.C. Metropolità de Barcelona. Uno de los avisos recuerda a los usuarios que no entren ni salgan después de que suene el silbato, mientras que otro indica que la sanción por viajar sin billete válido era de 1.000 pesetas.
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