Los datos de la Conselleria de Política Lingüística e Idescat, presentados a finales de 2025, confirmaron la tendencia a la baja del uso habitual del catalán en casi todos los territorios. Estas cifras dibujan un mapa donde el Área Metropolitana de Barcelona no alcanza el 25% de uso habitual, mientras que las zonas con más del 50% son las menos pobladas, como las Terres de l'Ebre, la Catalunya Central, Ponent y el Pirineu.
El municipio con la cifra más baja de toda Cataluña es L'Hospitalet de Llobregat, donde solo el 10% de la población utiliza el catalán de forma habitual. En contraste, el 73% tiene el castellano como lengua principal. Esta realidad impulsa iniciativas como el proyecto Xerrem, de la Coordinadora de Asociaciones por la Lengua Catalana, que busca conectar voluntarios con personas que desean practicar el idioma.
“"Se aprende en la sociedad y la convergencia lingüística del catalanoparlante al castellano no es necesaria."
En el otro extremo de la balanza se sitúan las Terres de l'Ebre, la zona con mayor uso habitual del idioma, aunque también experimenta un descenso. En cinco años, el porcentaje ha pasado del 72,2% al 66,8%. Este retroceso se atribuye principalmente al incremento de la población nacida en el extranjero. Otras zonas con alta presencia del catalán son las comarcas centrales (59,6%) y el Alt Pirineu (56,4%).




