El acto, celebrado en el Palau dels Pinós de Bagà, sirvió para homenajear a los 'fallaires' que han mantenido su fidelidad y compromiso con la tradición de la bajada de antorchas desde el Siti durante las 25 ediciones recuperadas. Esta ceremonia tiene lugar la tarde del 24 de diciembre, cuando las antorchas se encienden y forman una "serpiente de fuego" hasta la plaza Galceran de Pinós.
En cuanto al concurso fotográfico, en la categoría de Bagà, la imagen ganadora por el voto del jurado técnico fue La flama és viva, obra de Carlos Moreira, que obtuvo 64 puntos. En la categoría de Sant Julià de Cerdanyola, el jurado eligió Vigília de foc, de Marissa Ros, con 68 puntos.
La plasticidad de la bajada de antorchas, que marca con una serpiente de fuego el camino del descenso, es el elemento central que capturan los fotógrafos.
El voto popular también tuvo sus ganadores. En Bagà, la fotografía La muntanya encesa, de Xavier Sánchez, recibió 72 votos (28,3% del total). En Sant Julià de Cerdanyola, la obra On tot comença, de Axel Lapuerta, fue la más votada con 100 sufragios (30,1%).




