La concejala de Junts, Queralt Sales, ha liderado las críticas solicitando que Ermínia Altarriba deje sus funciones. Según Sales, la falta de un guion alternativo ante la previsión de mal tiempo supuso una 'falta de respeto' a las comparsas y un desorden institucional inasumible para la ciudad.
“"Cuando el desorden institucional supera al desorden festivo, algo no funciona. Dé un paso al lado antes de hacer más daño a la fiesta."
En su réplica, Altarriba ha afirmado tener la 'conciencia tranquila' y ha justificado la decisión por la alerta roja emitida por la Generalitat. El concejal Aleix Serra ha reforzado este argumento señalando que, ante un aviso de tal magnitud, la prioridad absoluta era la seguridad ciudadana y el cumplimiento de las órdenes superiores.
El PSC y BeGI también se han sumado a las quejas por la falta de alternativas, comparando la situación con otros municipios que sí pudieron reaccionar. El alcalde, Ivan Sànchez, ha intervenido para agradecer la disposición de algunos grupos durante la crisis, aunque el debate ha evidenciado una fractura sobre el modelo organizativo de la fiesta.




