Las freidoras de aire se han convertido en uno de los pequeños electrodomésticos más vendidos de los últimos años, ya que permiten freír alimentos con muy poco aceite. Esta alternativa reduce la ingesta calórica y, a la vez, potencia el sabor de los platos, facilitando una dieta más saludable.
A pesar de sus beneficios, existe una lista de alimentos que deben evitarse. En primer lugar, está prohibido introducir líquidos como sopas, cremas o vinos. Si se cocina pescado u otros alimentos húmedos, hay que asegurarse de que estén bien escurridos. Tampoco se puede freír queso directamente, aunque sí se puede utilizar como ingrediente extra en algunas recetas.
Además de los alimentos, hay materiales que pueden ser peligrosos para el aparato. No se debe introducir papel de aluminio, ya que puede provocar una cocción desigual (solo por el lado sin cubrir) y, lo más importante, existe el riesgo de que el papel entre en contacto con la resistencia eléctrica, lo que podría ser peligroso.
En lugar del papel de aluminio, los expertos recomiendan utilizar papel de horno. Además, tampoco es aconsejable introducir utensilios de cocina adicionales, más allá de los que ya se utilizan habitualmente en un horno convencional, para evitar daños a la freidora de aire.




