El conjunto gerundense demostró capacidad de reacción, logrando levantarse de un inicio nefasto y manteniéndose en la lucha durante gran parte del encuentro. Sin embargo, la mayor calidad del Baskonia se impuso, especialmente en el momento más inoportuno: el último cuarto, que terminó con un parcial de 19-29.
Las fuerzas fallaron en el momento más inoportuno; un último cuarto en el que el acierto abandonó a los de Moncho Fernández (19-29).
La derrota se explica por varios factores clave, incluyendo un bajo porcentaje en el tiro exterior, con mención específica a los triples fallados por Kurucs y Frisch. También fueron determinantes los errores al capturar rebotes en jugadas cruciales y el hecho de volver a encajar más de 90 puntos.
A nivel individual, Livingston se erigió como el máximo anotador del equipo local con 16 puntos, a pesar de tardar en entrar en el ritmo del partido. Esta caída marca la segunda derrota consecutiva que el Bàsquet Girona sufre jugando en casa, en el pabellón de Fontajau.




