Los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) confirman un cambio de tendencia estructural. En 1986, tres de cada cuatro permisos de clase B eran para menores de 25 años, mientras que en 2024 la cifra se ha reducido a poco más de la mitad.
“"Hay un perfil muy concreto de joven que prefiere gastarse el dinero en el último iPhone antes que en sacarse el carné."
El factor económico es clave, con costes que pueden superar los 1.500 euros si no se aprueba a la primera. Además, el colapso administrativo en la Generalitat, con más de 65.000 personas esperando examen, desincentiva a los nuevos aspirantes.




