La automedicación se dispara en la Región de Girona: uno de cada cuatro toma fármacos sin receta

La Encuesta de Salud de Cataluña (ESCA) 2024 revela un aumento de casi seis puntos desde 2021, consolidando una tendencia postpandémica.

Imatge genèrica que mostra una mà agafant pastilles d'un blister, simbolitzant l'automedicació.

Imatge genèrica que mostra una mà agafant pastilles d'un blister, simbolitzant l'automedicació.

Según la Encuesta de Salud de Cataluña (ESCA) 2024, el 25% de los residentes de la Región Sanitaria de Girona admitieron haber consumido medicamentos sin prescripción médica durante los últimos quince días, confirmando una tendencia al alza.

Este porcentaje del 25% supone un incremento significativo respecto a 2021, cuando la cifra se situaba en el 19,1%. Esta evolución consolida un cambio de hábitos acentuado tras la pandemia, pasando de valores cercanos al 20% a afectar a uno de cada cuatro habitantes de la zona de Girona.
Entre las causas del incremento se encuentra la persistencia de creencias erróneas, como la idea de que los antibióticos curan infecciones víricas como la gripe o el resfriado. Los especialistas alertan que la autorregulación de dosis o el uso de restos de tratamientos anteriores puede reducir la eficacia, generar resistencias y provocar efectos adversos graves.

Los riesgos asociados a la automedicación han vuelto a situarse en el centro del debate sanitario. El uso de fármacos que combinan codeína e ibuprofeno, especialmente en dosis superiores a las recomendadas, puede provocar daños renales y gastrointestinales graves, según la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

A nivel estatal, los medicamentos sin receta más consumidos son los vitamínicos (32,84%), los destinados a tratar el resfriado y los síntomas de la gripe (26,67%) y los analgésicos para el dolor (22,83%). En menor medida, también se consumen tranquilizantes o pastillas para dormir.
El informe del Ministerio de Sanidad publicado en enero también aborda la polimedicación en personas mayores. Casi tres de cada diez personas de más de 65 años en España siguen tratamientos crónicos con cinco o más fármacos diferentes. Esta situación se intensifica con la edad, llegando al 44,7% en el grupo de 85 a 94 años, y es más prevalente en mujeres (30,9%) que en hombres (28,3%).
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